El boletín de noticias WateReuse Review de la WateReuse Association anuncia la publicación en la revista Environmental Science & Technology del artículo titulado “Impacto de la terminología y las restricciones de agua en la predisposición de los consumidores a pagar por el agua regenerada potable en los EE.UU.”, elaborado por M. N. Hopson, J. D. Mullen, G. Colson y L. Fowler, investigadores de la Universidad de Georgia, en EE.UU.

A continuación se presenta en español el Resumen del artículo de M. N. Hopson, J. D. Mullen, G. Colson y L. Fowler.

El rápido crecimiento de las poblaciones humanas está aumentando la presión sobre los recursos hídricos ya estresados, haciendo que muchos municipios estén considerando la posibilidad de reutilizar el agua. Una de las barreras para la implantación de los proyectos de reutilización del agua es su coste, tanto para los municipios como los consumidores.

Esta investigación está basada en una encuesta de preferencias del consumidor, utilizando las respuestas de 1.000 personas en los Estados Unidos, que ha permitido evaluar la predisposición de los consumidores a pagar por un agua regenerada potable, en relación con el impacto generado tanto por la terminología (“agua purificada”, “agua reciclada”, “agua reutilizada”, “agua regenerada” y “agua purificada”) como por las futuras restricciones de agua para riego de zonas exteriores.

El análisis de las respuestas del cuestionario permitió estimar la predisposición de los consumidores utilizando un modelo logit mixto. Los resultados demuestran el importante efecto que tiene la terminología sobre la predisposición de los consumidores a pagar por el agua, y su preferencia generalizada por el término “agua purificada” a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Los consumidores estaban también dispuestos a pagar por el agua regenerada potable como forma de evitar o disminuir las posibles restricciones futuras de agua, aunque la cantidad resultó ser pequeña.

La sustitución del término comúnmente utilizado de “agua reciclada”, el menos preferido de los propuestos, por el de “agua purificada” permite anticipar un aumento tanto de la aceptación de los consumidores como de su predisposición a pagar por exactamente el mismo producto. Los resultados del estudio demuestran la gran importancia que tiene la terminología tanto en la comunicación ante el público como en las discusiones políticas, en general, así como en el diseño y promoción adecuadas de la gestión de los proyectos de gestión del agua para usos residenciales, en particular.